Esta es tu primera responsabilidad.

Que las personas generen ideas que se conviertan en proyectos innovadores.

Después de más de 20.000 horas de experiencia en proyectos de innovación, me he quedado con dos conclusiones:

1)      Cualquier empresa puede innovar, independientemente de su tamaño. Todo es cuestión de actitud y tecnología.

2)      Sin las personas la innovación no es posible

Las personas son las que generan ideas, a través de la creatividad y el conocimiento.

Son las que las transforman en realidades, a través de proyectos innovadores.

Son las que se unen y colaboran para obtener resultados únicos, que por uno mismo sería imposible de conseguir.

Pero las personas no somos máquinas, que tengamos un botón que apretar para que empezamos a innovar.

No es tan sencillo.

Aquí van algunas ideas de cómo puedes conseguirlo basadas en mi experiencia.

Las personas innovadoras

Todas las personas tienen el talento y la capacidad para innovar.

Pero hay que poner los medios para que ese talento fluya y se convierta en ideas innovadoras.

Ese es el trabajo de los profesionales de la innovación.

Hacer que la creatividad fluya.

Fomentar técnicas y espacios inspiradores que permitan que las personas puedan exponer sus ideas, sin miedo ni vergüenza (este es el gran mal que tenemos los españoles, la vergüenza al “qué dirán”).

Está demostrado que existe un tipo de persona innovadora, que reúne 5 características básicas.

La buena noticia es que estas características se pueden aprender, con técnicas, entrenamiento y mucha práctica. Aprendiendo de los errores.

Existen además herramientas de creatividad para sacar ideas sorprendentes.

Porque la creatividad es un chispazo eléctrico. Hay que fomentar entornos y relaciones que permitan que estos chispazos surjan. Provocar situaciones y reunir a personas que creen los chispazos y las ideas.

Tenemos que ir más allá del brainstorming y que las ideas se propongan en la organización de forma natural. Así estaremos construyendo organizaciones innovadoras y creativas.

 

Las organizaciones innovadoras

Si hacer que un equipo genere ideas innovadoras tiene cierta complejidad, trasladar eso al conjunto de la organización es una tarea de titanes.

Yo aplico la definición de la Fundación COTEC, que define una organización innovadora como la que cumple tres requisitos:

–          Apuesta por la innovación, es decir, tiene unos objetivos, estrategia y cultura innovadora

–          Opera la innovación, contando con los procesos y herramientas necesarias y asignado recursos para gestionarlos

–          Valoriza la innovación, obteniendo resultados exitosos de la innovación.

Un elemento crítico para que una organización sea innovadora es que cuente con una cultura innovadora.

Que la innovación esté insertada en el ADN de la empresa.

Que sea normal que cualquier persona pueda proponer una idea en cualquier momento y esta se aplique en la empresa, con criterios de valoración y recompensa claros y transparentes.

Que la generación de ideas se produzca de forma sostenible.

Y la cultura innovadora empieza por el liderazgo.

Sin su apoyo, podemos poner en marcha todos los procesos y proyectos que queramos que será casi imposible conseguir una cultura innovadora.

Y por mi experiencia, este es el principal lastre que tienen las empresas españolas para innovar de verdad.

Posts imprescindibles sobre la cultura innovadora

Implantar una cultura innovadora no es un proceso rápido.

Y esto no suele gustar a los Directores Generales y Presidentes de empresas.

Suele llevar tiempo, ya que se trata de modificar los comportamientos y hábitos de las personas que forman parte de la empresa y estos dependen de unos valores.

Pero sí es posible. Yo mismo he participado en varios proyectos para implantar cultura innovadora en las empresas.

Aquí tienes algunos posts que pueden serte de ayuda para conseguir una cultura innovadora en tu organización:

Únete a más de 1.200 innovadores y recibe tácticas y herramientas para un mayor impacto de la innovación