Quizás la tarea a la que más tiempo dedicas es a la gestión de proyectos innovadores.

Sobre todo si hay financiación pública de por medio.

Porque las ideas no valen nada si no se convierten en negocio.

En proyectos.

Y la gestión de proyectos innovadores tiene un grado de incertidumbre importante.

Porque existen riesgos, de dos tipos: tecnológicos y de mercado.

Hay que minimizarlos y superarlos.

Pero además, en los proyectos intervienen personas. Y eso siempre es un factor sorpresa.

Aunque también la única forma de desarrollar proyectos innovadores espectaculares, gracias a la creatividad de las personas.

El diseño de proyectos innovadores

El diseño de proyectos innovadores parte de las ideas.

Y estas provienen de la creatividad y del conocimiento.

En el post de Cómo innovar, tienes una lista de artículos del blog en el que profundizo sobre cómo generar ideas realmente innovadoras y cómo madurarlas.

Ahora estamos en el punto en el que la idea ya está más o menos clara y la empresa ha decidido apostar por ella, invirtiendo recursos económicos y asignando responsables.

Es hora de crear el equipo de trabajo para convertir esa idea en realidad.

Uno de los elementos clave a la hora de diseñar proyectos innovadores es tener siempre el objetivo comercial o de beneficio claro. Sirve fundamentalmente para alinear al equipo y que todos sigamos la misma línea.

En los últimos años, gracias sobre todo al desarrollo de las metodologías de desarrollo TIC y la programación, se han ido imponiendo poco a poco las metodologías ágiles, que también han llegado al desarrollo de productos y servicios.

Se trata de fallar rápido y barato, para asegurar desde el principio que nos dedicamos a proyectos innovadores con altas probabilidades de éxito.

Estos son algunos posts recomendados sobre cómo diseñar proyectos innovadores.

 

El potencial (y los problemas) de las personas en los proyectos de innovación

Por mucha tecnología que tengamos, las personas somos las que al final llevamos adelante los proyectos innovadores.

Y eso tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Ventajas porque existe un talento y creatividad que puede llevar a alcanzar resultados que nunca te habrías planteado antes.

Además, te puedes divertir, y créeme, eso es muy importante.

Inconvenientes porque siempre existirán conflictos. Porque somos emocionales y las cosas nos afectan. Porque cada uno tiene su opinión y sus intereses particulares

Sin embargo, es imprescindible trabajar en equipo para el éxito de los proyectos innovadores. Y cada vez, los equipos serán más complejos, incluyendo a personas de diferentes organizaciones e incluso países. Es el paradigma de la innovación abierta.

Otro inconveniente es que a las personas no nos gusta el cambio. Nos asusta salir de nuestra zona de confort. Y el problema es que la innovación va de esto, de cambio.

Así que lo primero que te encuentras en tu flamante puesto de responsable de innovación es que nadie quiere innovar en la empresa. Porque todos tienen miedo a cambiar.

Empezando por los directivos, esos que te han nombrado responsable de innovación y te piden resultados. Esos son los primeros

Así lo dice el estudio de Innolandia.es de “Barreras de Innovación”. La primera, la resistencia al cambio y la falta de apoyo de la dirección.

Un proverbio africano dice que

“Si quieres ir rápido ve solo; si quieres ir lejos, ve acompañado”.

Sí o sí tendrás que tratar con personas en tu puesto de responsable de innovación. Así que he preparado una serie de posts que te pueden orientar sobre cómo gestionar personas en proyectos innovadores:

 

 El día a día de la gestión de proyectos innovadores

La forma más eficiente para gestionar proyectos innovadores es a través de metodologías.

Aunque existen varias, las dos más aceptadas son PMBOK del Project Management Institute (de Estados Unidos) y PRINCE2, originaria de Gran Bretaña y con importante arraigo en la Comisión Europea.

La metodología y los procesos que forman parte de ella te permiten como responsable de innovación reducir la incertidumbre, aplicando técnicas ya probadas con éxito.

Aunque no dejas de tener tu riesgo.

Yo particularmente aplico PMBOK en mis proyectos y aplico un par de herramientas propias: una ficha de proyecto inicial y un Excel en el que hago todo el seguimiento del proyecto.

Cuando gestionas una cartera de proyectos y ese seguro que es tu caso como responsable de innovación, la situación se complica.

El riesgo se multiplica.

Las setas salen por todas partes.

Tienes que tomar decisiones sobre qué proyectos avanzar, cuáles parar y qué recursos asignar.

Créeme, que no es nada fácil. Pero está dentro de tu trabajo. Así que te toca hacerlo lo mejor posible. Mi herramienta favorita es el masterplan de proyectos, donde tienes que incluir la carga de trabajo necesaria y los recursos asignados.

Sólo así asegurarás que los proyectos salen adelante. Porque tendrán alguien responsable de hacer el trabajo.

Si no, será imposible.

En el blog he compartido alguno de mis secretos para conseguir una gestión de proyectos innovadores eficiente:

 

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