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Cómo realizar una diagnóstico de innovación sostenible

¿Has pasado alguna vez por un diagnóstico de innovación?

Es una experiencia interesante

Un diagnóstico de innovación es una foto de la situación actual de tu sistema de innovación.

De arriba abajo.

Mirando todos los inputs, procesos y resultados.

Como cuando vas al médico a hacerte un chequeo y te piden una analítica, pero también te preguntan por tus hábitos.

Normalmente te saca los colores.

Los puntos de mejora. Pero también los puntos fuertes. 

No lo olvides.

En post de hoy te presento algunas herramientas para hacer el diagnóstico de innovación y cómo hemos salido en la foto en Innolandia.

Empezamos

 

¿Estás preparado para gestionar la innovación de verdad?

 

Uno de los pasos más complicados en esto de innovar es saltar de hacer proyectos a gestionar la innovación

Porque hacer proyectos es “fácil”.

Bueno, seguro que has tenido más de uno o dos proyectos infernales.

Pero comparado con gestionar un sistema, es pan comido.

Por mi experiencia la causa de la dificultad es que cuando gestionas tienes que tomar decisiones.

Vale

En un proyecto también tomas decisiones.

Pero el impacto es menor.

Trabajas con el “triángulo de hierro”: Alcance, Coste y Tiempo.

Si modificas uno, los otros se ven afectados para mantener la calidad del resultado constante.

Por ejemplo: si te reducen el tiempo, tendrás que aumentar los recursos (coste) o reducir el alcance, si no quieres entregar una basura.

Si tienes experiencia en proyectos, seguro que los gestionas más o menos bien. Yo también empecé de Project manager.

Pero si realmente quieres desarrollar una empresa innovadora, necesitas diseñar, implantar y gestionar procesos.

Medir y tomar decisiones.

Sin procesos, la innovación “no escala”. Es decir, depende de personas concretas.

De los expertos y su experiencia.

Si se van, la innovación se queda en pañales.

El salto es importante, pero necesario. Sin embargo no todas las empresas están preparadas para hacerlo. 

Entonces no entienden por qué la innovación no funciona.

 

3 herramientas para saber si estás preparado (de verdad) para gestionar la innovación.

 

La primera vez que empecé a hacer running, empecé por mi cuenta.

Leí algunos blogs por Internet, me fui a Decathlon a comprarme el uniforme completo y empecé a correr.

A las dos semanas tenía una lesión de espalda.

La siguiente vez, me hice una prueba de esfuerzo y contraté a uno de mis exalumnos de EOI que era entrenador personal.

En consultoría artesana trabajamos con el concepto de “diagnóstico, antes de definir qué hacer y cómo hacerlo.

Y un diagnóstico de innovación te sirve como punto de partida para diseñar procesos a medida. 

En Innolandia utilizo Design Thinking incluso para diseñar los procesos de innovación:

  • Empatizamos, entendiendo a los usuarios y la situación actual de la organización
  • Diseñamos un prototipo de proceso
  • Lo testamos (las personas lo utilizan?)
  • Y si funciona, lo escalamos y estandarizamos

La fase de empatía, la de entender a los usuarios y la organización es la de diagnóstico de innovación.

Y dentro de este enfoque utilizamos diferentes herramientas para tener una foto fiel de la situación de mis clientes.

Cada una nos da una visión parcial, así que tenemos que unir las piezas del puzzle.

Buscando herramientas para complementar el diagnóstico de innovación, encontré la Innovation Readiness Tool de Stratigyzer, la empresa de Alex Osterwalder.

Y quiero compartir lo que he aprendido con ella.

 

Entendiendo la Innovation Readiness Tool

 

Para empezar, me gusta el nombre.

No hay una traducción exacta para Readiness. Quizás como “preparatoria”

Pero su utilidad es muy interesante: comprobar si la empresa está preparada para innovar de forma continua y sostenible.

Vaya diagnóstico de innovación!!

Vamos a entender un poco más a fondo la herramienta

La ITR tiene evalúa 9 factores, divididos en 3 bloques:

 

#1 Apoyo del liderazgo

 

    • Existencia de objetivos y vectores prioritarios de innovación
    • Disponibilidad de recursos y asignación
    • Cartera de proyectos (más allá de proyectos H1 para el core business)

En este apartado se evalúan tres decisiones críticas, que vienen marcadas desde el Comité de Dirección.

Le estamos pidiendo que se moje. Pero que se moje de verdad.

Que marque prioridades.

Que asigne recursos, de verdad

Y que apueste por la innovación a largo plazo. Las ideas que darán de comer a la empresa dentro de 3 años.

 

#2 Cultura y diseño organizativo

 

    • Legitimidad de la innovación (entendida como un área importante)
    • Relación con el día a día y el negocio principal
    • Incentivos para innovar

Cuando estuve analizando y probando la herramienta, reconozco que fue la parte que más me costó.

¿Qué significa legitimidad? 

Pues para mí que la innovación es un departamento más de la empresa. Al que se le respeta y se escucha.

Es más que los locos de las batas blancas.

Y que ha definido la forma en la que se relaciona con el negocio principal. 

Esto sí que es difícil. Encontrar los procesos que comuniquen el día a día con la innovación.

Porque muchas veces, compiten entre ellos

 

#3 La práctica de la innovación

 

    • Herramientas
    • Procesos
    • Desarrollo de habilidades

La práctica de la innovación incluye los dos factores clave de las empresas innovadoras: personas (desarrollo de habilidades) y procesos

Esta herramienta de diagnóstico de innovación es una iteración de una herramienta previa que desarrolló Osterwalder en 2015, con la que analizaban el uso de las herramientas ágiles de última generación

Diseño de modelo de negocio, Lean Start-up y Design thinking.

Durante el taller en el que diseñaron la herramienta junto a 40 empresas, identificaron que no sólo eran las herramientas.

Sino que la cultura y el liderazgo eran claves para entender la construcción de empresas innovadoras.

El resultado del diagnóstico de innovación con la IRT

 

# Valoración

La herramienta te permite puntuar cada una de las variables en 5 niveles.

Lo más, interesante, que tienes una guía de qué significa cada puntuación en cada nivel.

Por ejemplo, en el caso de Herramientas, si estás empezando a aplicar Design Thinking en algún proyecto, te puntúas con un 2.

Tienes que ser sincer@ a la hora de puntuar, porque es un valor muy cualitativo. Pero observable.

 

# Análisis

 

Los 5 niveles te permiten clasificar cada variable en un nivel:

  • Begginers o novatos
  • Masters o maestros
  • Experts o expertos

Recuerda, que lo que estás haciendo es un diagnóstico de innovación de tu organización.

No es una evaluación de las personas de innovación.

Y sí, está muy lejos de los modelos más estandarizados de innovación, tipo UNE 166002.

Al unir los puntos, obtienes una gráfica. Una especie de curva que refleja los puntos fuertes y débiles.

Como siempre, hemos probado la medicina, y te dejo la gráfica que me ha salido en Innolandia, aplicando la herramienta:

Nuestros puntos fuertes son la estrategia y la aplicación de herramientas.

Tengo muy claro las líneas de trabajo y cómo hacerlo. 

Los puntos débiles están concentrados en la gestión de recursos. Es el problema de una pequeña consultora boutique. Pero lo voy gestionando con colaboraciones externas.

Como ves es una foto que te permite diseñar los siguientes pasos. En nuestro caso, el diseño organizativo, que me permita mantener la cultura innovadora, según vamos creciendo.

 

Conclusión

 

El maestro Peter Drucker afirmaba que: 

la cultura se come la estrategia para desayunar”.

Si te das cuenta, 2 de los 3 bloques del diagnóstico de innovación de Stratigyzer están centrados en elementos básicos de la cultura:

El liderazgo y el diseño organizativo. 

La relación de la innovación con el día a día.

Y eso me parece muy importante. 

Podemos tener muchas herramientas, pero sin cultura, no hay nada que hacer.

De todas formas, la Innovation Readiness Tool me gusta. Es sencilla de aplicar y da mucha información.

De hecho, ya estamos testándola en algún cliente en nuestros Sprint estratégicos.

Pero recuerda: el diagnóstico de innovación es sólo un punto de partida. 

La clave de verdad es coger toda la información que te da la herramienta y convertirla en acciones ejecutables, para avanzar hacia la cultura innovadora.

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