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Deja de apagar fuegos con un modelo de innovación en tu empresa

modelo de innovaciónMuchas personas piensan que la innovación es tener ideas.

O lanzar nuevos productos.

Eso te asegura tener un pequeño triunfo

Aunque no es sostenible.

Y entonces la empresa baja los brazos, porque los resultados tardan en llegar.

Tras el subidón inicial, los directivos y el resto de empleados piensan que esto de innovar es muy complicado.

Te toca empujar mucho, derribar barreras, resistencias al cambio, resolver conflictos.

Porque las cosas no salen si no eres tú el que las impulsa.

Estás hart@ y no sabes cómo darle la vuelta a la situación.

Otra situación es posible

Como te sentirías si el modelo de innovación de tu empresa funcionara de forma más ágil y engrasado, para no tener que estar apagando fuegos y empujando todo el tiempo.

Tu empresa participa en proyectos rompedores y diferentes y participas en el Comité de Dirección. Con resultados tangibles y en poco tiempo.

Los directivos de su empresa tuvieran más interés por la innovación y que no fuera solo una moda. Que involucraran a toda la empresa y transformarla.

Mola verdad?

Pon un modelo de innovación en tu empresa

La forma en la que conseguimos estos resultados es a través de la innovación sistemática.

Y la forma de aplicar la innovación sistemática es muy importante.

A través de un modelo de gestión de la innovación.

Contar con un modelo de innovación permite tres cosas

  1. Comunicar conceptos complejos a otras personas
  2. Estandarizar la forma de hacer las cosas, para que todos lo hagamos igual. Yo lo defino como “todos por el túnel”.
  3. Mejorar la forma de hacer las cosas, para seguir avanzando y ganando en eficiencia.

Así que, a partir de los modelos de gestión de calidad y excelencia de los años 80 y 90, también se han ido definiendo modelos que intentaban sistematizar los procesos de innovación para que pudieran ser gestionados de forma eficiente por los responsables en las empresas.

Cuando me refiero a un modelo de gestión hablo del conjunto de procesos, herramientas y personas que una organización utiliza para aplicar, en este caso la innovación.

Si quieres más detalles sobre los diferentes alternativas para tu modelo de innovación que puedes aplicar, puedes verlos en estos posts:

¿Dónde fallan las empresas al innovar?

He hablado varias veces aquí sobre el modelo COTEC y las tres decisiones clave que debe tomar una empresa que quiere innovar:

  1. Optar por la innovación
  2. Operar la innovación
  3. Valorizar la innovación

El 60% de las empresas españolas están todavía decidiendo si apuestan o no por la innovación.

De esas no voy a hablar, porque no son lectores del blog.

El otro 40% ya ha apostado por la innovación.

Y aquí la empresa puede optar por dos caminos:

  • El corto: hacer un proyecto de innovación, venderlo bien, salir en los periódicos y obtener ciertos resultados
  • El largo: asignar recursos, personas, definir procesos y herramientas para conseguir resultados de innovación de forma sostenible.

Es la diferencia entre lo que yo denomino «innovación puntual» e «innovación sistemática».

Uno apuesta por un modelo de innovación y otro por hacer proyectos.

La «innovación sistemática» es la que te permite conseguir una ventaja competitiva sostenible.

Hacer que la innovación se inserte en el ADN de la empresa, creando una cultura innovadora.

Los problemas de los sistemas de innovación

Pero no todo es tan bonito como parece.

Los sistemas de innovación, como cualquier sistema de gestión, puede burocratizarse y perder efectividad.

#1 La burocracia de las normas no encaja con la innovación

Y en estos tiempos de velocidad extrema en el mercado, no te puedes permitir ese lujo.

Por ejemplo, la norma UNE 166002 puede llegar a ser tan tediosa y burocrática que mate las ganas de las personas de la empresa en aportar ideas.

#2 El cansancio y la falta de pasión.

Un modelo de innovación que siempre haga lo mismo y no innove en las formas, retos o proyectos también puede hacer bajar los brazos.

Si desde que se generan las ideas hasta que se ponen en marcha pasa mucho tiempo, lo normal es que se pierda la pasión, fundamental en esto de innovar.

Los equipos bajarán los brazos, los directivos se pondrán nerviosos y tú, como responsable de innovación empezarás a pasar noches en vela pensando qué estás haciendo mal.

Pero hay solución.

Se acabó el tiempo de la burocracia.

Bienvenido a la era de la innovación ágil.

¿Qué haces en tu empresa para mantener la tensión y la agilidad en tu modelo de innovación?

 

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