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Entrevista con Xavier Ferrás: Los ecosistemas de innovación no se construyen solos

Hoy tengo el honor de entrevistar en el blog a Xavier Ferrás.

Para mí, una de las referencias de la innovación en España.

Durante unos cuantos años trabajó en ACCIÓ, la agencia para la innovación de la Generalitat de Catalunya y tuvo bastante que ver en el desarrollo del modelo CIDEM, el primero que hubo en España para evaluar la capacidad de innovación de las empresas.

Ahora es Decano en la Universidad de Vic, profesor de ESADE, conferenciante, consultor y bloguero en ratos libres. Y compañero de reflexiones en Sintetia.com.

 Como ves ha pasado por 3 hélices de la innovación: administración pública, universidad y empresa. Una opinión más que autorizada.

Autor de uno de los libros imprescindibles en cualquier biblioteca de un profesional de la innovación: Innovacion 6.0

De la entrevista, puedes sacar unas cuantas ideas, que seguro, te pueden ser útiles. Y al final, tenemos una sorpresa 😉

#1 Xavier, tu blog se llama Innovación 6.0. Tienes un libro y charlas TEDx que hablas de las “6 olas de la innovación” ¿Qué significa esto?

En mi opinión, la innovación ha sido un fenómeno expansivo, que nace de conceptos puramente tecnológicos, y llega a la economía global en 6 olas sucesivas.

La innovación fue introducida en la literatura económica por Schumpeter, hace un siglo, como “la introducción de nuevas tecnologías en el mercado, que generan olas de destrucción creativa”. Es la primera ola.

Pero con la incipiente globalización, hacia 1990, el mercado gana peso como inductor de innovación (en mercados cada vez más saturados, las empresas deben diferenciarse, y para ello optan por entender mejor al cliente y anticipar sus necesidades).La era del márketing sería la segunda ola de innovación.

Hacia 1995 nos damos cuenta de que gestionar la innovación no es solo cuestión de tecnología (I+D) y márketing. La empresa debe gestionar la innovación como sistema, e incluso el propio modelo de negocio puede ser innovador (3ª ola).

Poco después, finales de los 90, el management llega a la cadena de suministro (es la época del supply chain management), y la innovación se extiende a la cadena de valor: no podemos innovar solos. Necesitamos codiseñar la innovación con clientes y proveedores (4ª ola).

La 5ª ola es la de la innovación abierta, que nace en 2003 con la publicación del libro Open Innovation de Henry Chesbrough: en la época de máxima intensidad globalizadora, la innovación se genera y gestiona en entornos totalmente abiertos.

Pero salimos de la crisis con una nueva aproximación (6ª ola): la innovación abierta es cierta, pero se debilita con la distancia. Emergen concentraciones locales de innovación (ecosistemas). La innovación se pega a algunos territorios concretos: Silicon Valley, Massachussets, Finlandia, Israel, Baden-Württemberg, Taiwan, Corea del Sur…

Y en este momento se pone de manifiesto la importancia crítica de las políticas públicas de innovación, para configurar estos ecosistemas.

#2 Siempre has estado muy preocupado por la creación de ecosistemas y políticas de transferencia. Muchas regiones o ciudades están intentando hacer cosas, pero quizás sin demasiado orden y a veces solapando esfuerzos. ¿Cuáles crees que son las características que debe tener un ecosistema realmente innovador?

Un ecosistema innovador es un fenómeno casi natural.

Una vez disparada la dinámica de ecosistema, éste genera fuerzas naturales atractivas, que crean más masa crítica y más crecimiento.

Concentrar talento en un territorio tiene un efecto positivo: el talento atrae más talento. Los centros de I+D atraen manufactura avanzada, que atrae más I+D. Todo ello genera emprendedores, que atraen inversores…

Un ecosistema es un conjunto de empresas, emprendedores, universidades, centros de investigación, instituciones financieras, operadores de capital riesgo, consultores especializados, etc, todos ellos interconectados e interactuando en una dinámica positiva de crecimiento.

Y es un fenómeno que no ocurre solo. Corea del Sur pasa del tercer mundo a ser un país-ecosistema innovador líder global en sólo tres décadas. ¿Cómo?

  • Con un pacto público-privado
  • Una política económica totalmente orientada a la creación de este ecosistema
  • Una política de corte microeconómico sustentada en el desarrollo tecnológico, con el objetivo de solventar los fallos de mercado que inhiben la competitividad industrial.

Para ello se precisan estrategias de largo plazo (no supeditadas al ciclo político), soporte a la ciencia relevante (aquella más significativa para la competitividad industrial), y financiación pública para proyectos empresariales de innovación transformadora (la innovación disruptiva, la de más alto riesgo, jamás la financiará el mercado)

 #3 Siguiendo en esta línea, ¿Cuáles crees que son los mejores ecosistemas que hay ahora en España, donde un emprendedor o una gran empresa que quieran innovar deberían ubicarse?

Yo creo que el mejor ecosistema innovador, actualmente, es el de Euskadi, única Comunidad Autónoma (junto con Navarra) que se acerca a la media europea en intensidad tecnológica (I+D/PIB), superando el 2%.

Euskadi ha mantenido un enfoque de sus políticas económicas centrado en la industria, en la creación de empleo de calidad, y en la transformación de su estructura industrial en una industria basada en conocimiento.

La lógica vasca sitúa a la empresa en el centro de las políticas de innovación, no a la universidad ni al centro de investigación.

Y prioriza la ciencia orientada al desarrollo tecnológico y al impacto industrial.

#4 En tu blog hablas de que debemos aumentar el gasto / inversión en I+D porque estamos lejos de los países líderes y los que vienen por detrás nos van quitando terreno. La inversión pública depende del propio liderazgo público, pero ¿Cómo harías que las empresas privadas invirtieran más?

Hay un paradigma que debemos romper: no existen dos subsistemas (el público y el empresarial), sino que existe un único sistema que debe estar totalmente interconectado.

Es decir, la inversión pública debe destinarse de tal manera que induzca inversión privada. Si la inversión pública en I+D no apalanca inversión privada, es que es ineficiente.

Puede ser excelente (en términos de publicaciones científicas internacionales), pero es irrelevante para la competitividad del país y para la generación de empleo.

Los instrumentos para conseguir este efecto multiplicador son conocidos, y utilizados por la mayor parte de países líderes en innovación: fondos públicos competitivos para investigación industrial de alto riesgo.

“Matching funds”, que se complementen con capital privado, con la finalidad de impulsar proyectos de muy alta calidad científica, de elevada masa crítica e impacto socioeconómico, que el mercado jamás impulsará solo.

#5 En los últimos artículos que has publicado hablas sobre una tsunami por la cantidad de tecnologías que están convergiendo. Si tuvieras que invertir tus ahorros, ¿en qué tres sectores apostarías?

Yo creo que existen enormes oportunidades en la gestión masiva de datos (lo que se conoce como “Big Data”), que es una derivada de la sensorización total (internet de las cosas).

En ambos campos, y quizá en el de la impresión en 3-D, vamos a asistir en los próximos años, a la emergencia de nuevos espacios de valor impensables, con infinitas oportunidades de negocio.

 #6 Creo que compartimos la opinión que estamos en una burbuja de emprendimiento y encima las nuevas empresas apenas superan los 10 años de vida. ¿Qué propondrías para que aumentara su supervivencia?

No se puede hacer nada para que se incremente la tasa de supervivencia empresarial media. La innovación es un fenómeno probabilístico: hay que tener muchas ideas, lanzar muchas iniciativas, para que algunas de ellas lleguen al éxito.

Pero es inevitable que, en un mundo de cambio permanente, se acelere la dinámica de nacimiento y muerte de empresas.

Los cambios provocan mortandad en empresas que no se adaptan, pero a la vez, generan nuevas oportunidades de negocio impensables hace pocos años.

Jamás hemos asistido antes a un ritmo de irrupción de acontecimientos inesperados como el actual (nuevas tecnologías, nuevas tendencias de mercado, eventos geopolíticos, entrada de nuevos competidores…).

El único remedio para garantizar la supervivencia es ser capaces de generar capacidades adaptativas, disponer de una elevada flexibilidad estratégica, e innovar sistemáticamente.

Hoy, la gestión de empresas es ya poco más que la pura gestión sistemática de la innovación.

#7 Primero en ACCIO, en la Generalitat de Cataluña, ahora Decano de la Universidad de Vic, consultor, business angel, profesor de ESADE… ¿Puedes contarnos algún proyecto innovador en el que estés relacionado y merezca la pena tener en el radar?

Actualmente participo en una nueva empresa, Ignite Technologies, que tiene como finalidad acelerar el desarrollo de nuevas empresas de alta tecnología.

También está especializada en la gestión de la innovación disruptiva, con una metodología rompedora que combina lean startup, open innovation, design thinking, blue ocean, y otras corrientes de gestión rompedoras.

Creo que esa es la última frontera, la gestión de la innovación disruptiva. Me ilusiona mucho el proyecto, donde se aglutina un equipo pluridisciplinar con mucha experiencia en innovación radical.

#7+1 Y la última: Podrías contarnos alguna anécdota curiosa que hayas tenido durante todos estos años en los que llevas trabajando en innovación?

Recuerdo que en 2001, cuando empecé en la Generalitat, hicimos un estudio sobre empresas gacela en Catalunya. Analizamos las 100 PYMES que más crecían, de forma más equilibrada, y con mayores rendimientos económicos y mayor productividad.

La sorpresa fue comprobar que prácticamente ninguna de ellas respondía a lo que podríamos entender como empresa innovadora: ningún contacto con universidades, ninguna patente, muy poca I+D…

Fue una sorpresa decepcionante.

La prueba de que teníamos mucho trabajo por hacer. Pero en una de ellas, en particular, cuando le preguntamos al director general sobre su estrategia de innovación, nos dijo airado

“¡Aquí no innova ni Dios! Prohibido innovar”…

Una anécdota divertida, pero que en el fondo refleja una situación de la cual todavía no hemos escapado. Tenemos mucho, mucho trabajo por delante.

 

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Mil gracias Xavier por compartir con todos los lectores de Innolandia.es tu conocimiento y experiencia en gestión de la innovación. Y como dices, aún nos queda mucho trabajo por delante 😉 Si te ha gustado la entrevista, puedes compartirla en las redes sociales en los botones de la izquierda de la pantalla.

Una sorpresa final. Charla TEDx de Xavier Ferrás

Termino este post con un video muy interesante. El propio Xavier Ferrás explicando en un video TEDx las 6 olas de la innovación, que comentaba en la primera pregunta de la entrevista. Espero que te guste.

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