
Como te conté en un post anterior, definir retos de innovación adecuados condiciona, y mucho las ideas que puedas obtener.
El primer paso para innovar con éxito es tener un problema a resolver.
Seguro que en tu departamento tienes problemas a montones
Elige uno y empieza a pensar cómo resolverlo.
Fácil verdad??
Pues yo diría que no tanto.
Te cuento una historia personal
Cuando lancé Innolandia en 2012, me dediqué a visitar a personas que conocía, que podían necesitar mis servicios
Recuerdo perfectamente más de dos y tres dueños de empresas de calzado de la zona de Elche (Alicante) donde están muchas las grandes marcas nacionales, que cuando hablaba con ellos, siempre me decían:
“Lo que dices es interesante, pero tú a mí no me vas a enseñar a hacer zapatos”
La verdad es que no era ni es mi intención.
Un buen consultor sólo ayuda a pensar, aplicando herramientas y metodologías estructuradas.
Pero esa frase, lapidaria, refleja una mentalidad cerrada, que no está dispuesta a buscar otras opciones.
Refleja la resistencia al cambio.
Y esa es la primera barrera para innovar.
¿Qué es un reto?
Piensa por un momento
¿En tu empresa existen silos?
Departamentos que no dejan trabajar a otros, aunque estén dentro de la misma planta?
Que no comparten recursos?
Es más habitual de lo que parece
Además, cuanto más grande es la organización, peor.
Es lo que mi amigo Lorenzo Campos me enseñó como los “politics” de las empresas. Las guerras internas a ver quién tiene más poder. Para no dejar que entres en mi territorio.
Es el mismo ejemplo del dueño de la empresa de zapatos.
“Tú que eres de producción no tienes ni idea de innovación, así que paso de ti”.
Como todo en la vida, esta actitud tiene consecuencias. Y graves, para la innovación:
Las ideas que propone el área suelen ser incrementales, pequeñas mejoras de mínimo impacto sobre lo que ya se va haciendo.
Esta actitud es absolutamente dañina porque
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- si no te abres, estarás limitado por lo que tú y tu equipo sabes, pero tú no eres la Wikipedia.
- defender la posición de poder frente a otros departamentos, te llevará a no tener en cuenta sus ideas, y perder oportunidades.
- Los hippos (las personas que más ganan, Highest pay person oppinion) no lo saben todo, pero muchas veces aceptas su opinión por miedo, aunque esté equivocada
- Se pueden tomar ideas externas como una afronta personal
Una herramienta brutal para superar esos silos y poco a poco e ir construyendo una cultura innovadora es definir retos en zonas grises de la organización.
Las zonas grises de las organizaciones
Como te decía más arriba, un buen reto es el origen de las grandes ideas.
No lo digo yo.
El estudio del “Estado de la innovación” de Ideascale 2018, lo confirma.
Necesitas definir retos de innovación que motiven. Que hagan saltar la chispa creativa de las personas. La tuya, la de tu equipo, pero sobre todo la de las personas que no participan habitualmente en innovación.
Y esa chispa surge cuando nos enfrentamos a una situación incómoda que queremos cambiar.
Ahora que ya sabes qué necesitas, vamos a concretar un poco más.
Si quieres involucrar a muchas personas en innovación, tu solución es buscar oportunidades en las zonas grises.
Retos que no son de nadie claramente.
E incluso, que ningún jefe de departamento quiere, porque se suelen ver como un marrón.
Que sabes que no caen directamente en ningún área del organigrama, porque necesitan conocimientos transversales.
Necesitan la coordinación de pequeños equipos multidisciplinares.
Marcos de Quinto lo explica muy bien en su libro “Notas desde la trinchera”. (Aquí un resumen del libro).
¿Recuerdas la campaña Benditos bares de Coca-Cola, de 2013 y que luego han seguido repitiendo?
Es una iniciativa que surgió cuando Marcos le preguntó a sus directivos cuáles son las 3-4 cosas que tendrían que pasar para relanzar las ventas.
Y alguien propuso “que la gente vuelva a los bares. Primero se tomarán un café o un agua. Y ya nos comprarán después”.
Definir retos de innovación como “Cómo podríamos atraer a más personas a los bares”, no tuvo que ser sencillo.
Estaban haciendo el trabajo a la competencia!!
Pero no era algo que pudiera hacer sólo marketing o comercial. Requirió crear equipos de diferentes áreas, con visiones diferentes de la situación.
Personas que no son expertas, pero combinan su conocimiento para sacar algo grande.
Pero, ¿cómo definir retos en zonas grises?
Cuando trabajo con clientes y también en nuestros proyectos de innovación en Innolandia, utilizamos la teoría de los 10 tipos de innovación de Doblin.
Se trata de una estructura de 10 áreas en las que puedes innovar, agrupadas en 3 categorías:
- Configuración
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- Modelo de ingresos
- Ecosistema
- Estructura organizativa y activos disponibles
- Procesos
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- Oferta
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- Funcionamiento del producto / servicio
- Complementos y servicios alrededor del producto
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- Experiencia
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- Servicio pre y post venta
- Canales
- Marca / brading
- Relación con los clientes
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Elige tres o cuatro áreas y piensa en qué retos o problemas podrás trabajar.
Por eso no es tan fácil definir retos de innovación, que realmente te lleven a ideas radicales.
Por ejemplo, en Innolandia estamos trabajando actualmente en un reto en zona gris:
“Cómo podríamos diseñar una solución recurrente para ayudar resolver los problemas crónicos de nuestros clientes de forma gradual”
Una herramienta para definir los retos de innovación
Ahora que ya sabes en qué áreas buscar los problemas, vamos a dar un paso más.
A definir la frase (statement en inglés), que resuma el problema sobre el que quieres generar ideas radicales.
Y lo vamos a hacer en tres pasos:
#1 Redactar el reto
A la hora de definir los retos de innovación yo utilizo la herramienta How might we…
Se trata de diseñar preguntas que permiten convertir problemas en oportunidades.
Si tu problema es que no tienes ideas suficientes, con el how might we le puedes dar la vuelta y ponerlo en positivo. Por ejemplo:
¿Cómo podríamos atraer a más personas para que nos aporten ideas de calidad en la empresa?
#2 Evaluar la calidad del reto
En mi caso soy muy exigente a la hora de definir los retos de innovación, porque me ahorra mucho tiempo después, en clarificaciones y expectativas.
Cuando un cliente me pide colaborar en un proyecto, le pregunto por cuál es el reto a resolver y lo paso por un filtro de 4 criterios:
- El reto ofrece no una solución fácil. En caso positivo, lo tenemos que cambiar, porque lo que se trata es de explorar más allá de lo obvio.
- Está claramente definido el usuario para el que vamos a trabajar. No podemos resolver el hambre en el mundo, pero sí ayudar en nuestra ciudad. En innovación hay que empezar pequeño y luego crecer.
- El reto es claro y motivante para el equipo. Alguien que no haya definido el reto y sea de fuera del equipo debería entenderlo sin mucha explicación.
- El reto incluye información relevante que hayamos aprendido en una exploración previa del problema.
#3 Iterar en el reto
Casi nunca conseguirás redactar un reto a la primera. Yo por lo menos no he sido capaz.
Por te sugiero que hagas dos o tres iteraciones, nuevas redacciones de tu problema, revisando los criterios de evaluación hasta tener algo con lo que te sientas satisfecho.
Y una vez que lo tengas preparado, ya puedes reunir a un equipo multidisciplinar para empezar a trabajar.
Te dejo una plantilla para que puedas ir practicando en definir retos en zonas grises de la organización.
Porque recuerda: definir retos de innovación no es sólo responsabilidad del Comité de Dirección.
Si tú te sientes incómodo con una situación concreta, conviértelo en un reto y empieza a buscar soluciones innovadoras.
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2 comentarios
Hola Angel, muy buen artículo definitivamente todo lo que nos ayude a generar mejores retos de innovación redundara en innovaciones más impactantes. En el articulo dices «Te dejo una plantilla para que puedas ir practicando en definir retos en zonas grises de la organización.» pero no la observó en este lugar nos puedes compartir el Link
Gracias
Hola Paul, gracias. Pues voy a ver el link y lo comparto